Cuidamos tu Salud Mujer

 Diferencia entre papanicolau y colposcopía

El papanicolau (conocido también como PAP) y la colposcopía son dos exámenes que toda mujer que haya iniciado su vida sexual o sea mayor de 40 años debe realizárselos para detectar a tiempo enfermedades principalmente malignas como el cáncer de cuello uterino.

Los dos estudian las células de las paredes del útero pero tienen diferencias en su alcance por lo que una prueba no reemplaza a la otra, más bien se complementan. Una mujer puede realizarse las dos pruebas, incluso al mismo tiempo.

El PAP es un examen en el que se toma una muestra de las células de la pared del cuello uterino para analizarlas y determinar si hay alteraciones, deformaciones o deterioro por la presencia de virus o bacterias. Sin embargo, esta prueba tiene la limitación de no permitir la identificación del origen exacto de las anomalías, ni tampoco muestra las lesiones del útero. De ahí que cuando hay señales de alerta en el resultado del papanicolau, es necesaria la colposcopía para un diagnóstico más preciso.

La colposcopía permite al ginecólogo observar lesiones en el cuello uterino y la vulva a través de un instrumento que tiene luz y aumento. En esta prueba se detecta la presencia de bacterias o virus como el Virus del Papiloma Humano (VPH). Es posible que durante la prueba se realice una pequeña biopsia (corte de una pequeña parte del tejido) si el médico sospecha de alguna anomalía.

Tanto el papanicolau como la colposcopía se realizan en minutos y no provocan dolor ni sangrado. Son pruebas ambulatorias y, en los dos casos, la mujer puede reanudar sus actividades inmediatamente.

Como preparación es necesario 48 horas antes:

        * No estar en el periodo menstrual.

        * No utilizar lavados vaginales ni medicamentos como óvulos, cremas, espumas, etc.

        * No tener relaciones sexuales.

        * No estar con hemorragia genital.

        * No usar tampones.

Es importante informar antes del examen si se está embarazada o hay sospecha de estarlo.

Estas pruebas deben realizarse de manera periódica, sin esperar que los síntomas se presenten y más aún si hay antecedentes familiares de VPH o cáncer. Solo una detección temprana puede cambiar el pronóstico de una enfermedad.

 

#MediLinkTeCuida